Erase un jilguero que tenía un amigo llamado canario. Ellos jugaban todos los días y cuando se iban haciendo más grandes entonces más cantaban. Un día dijo el jilguero -¡ nos vamos a volar al bosque ! dice el canario - no puedo porque tengo un nido. Dice el jilguero- Pues a mi me da igual porque lo tengo controlado y tu eres un malaje. Venga vamos a dar una vuelta y buscaremos comida para nuestras crías. Se fueron los dos y al instante llego un cernícalo y se llevó una cría del canario . Llegaron y se dieron cuenta que faltaba una cría. Entonces muy ligero salieron a volar al nido del cernícalo y estaba allí la cría piando y llorando. Entonces se lo llevaron muy rápidamente y ya nunca dejaron el nido sin custodiar.
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